ASG
Cultura y Diversión

🤞 ¿Por qué cruzamos los dedos? Los sorprendentes orígenes de nuestras supersticiones

Gato negro, espejo roto, pan del revés… Las practicamos sin saber de dónde vienen.

📅 2 feb. 2026 ⏱️ 12 min de lectura ✍️ Julien Boncoeur

Reconócelo: das un rodeo para no pasar bajo esa escalera. Evitas poner el pan del revés en la mesa. Y cuando se rompe un espejo, contienes el aliento pensando en los siete años que vendrán… 🪞

Las supersticiones forman parte de nuestro día a día. Las transmitimos, a veces nos reímos de ellas, pero las respetamos « por si acaso ». Pero ¿de dónde vienen realmente? Detrás de cada gesto raro hay una historia: romana, medieval, militar o pagana.

Siéntate cómodo: vamos a remontarnos en el tiempo y descubrir por qué cruzamos los dedos, tocamos madera y huimos de los gatos negros. 🐱‍👤


🧿 Los grandes clásicos (explicados)

🪞 El espejo roto: 7 años de mala suerte

La creencia de los siete años de mala suerte viene directamente de la Roma antigua. Los romanos pensaban que la vida se renovaba en ciclos de 7 años. Tu reflejo en un espejo reflejaba tu alma; romperlo era « romper » esa alma durante todo un ciclo — siete largos años.

💡 ¿Sabías que?

Para « anular » la mala suerte, había que enterrar los trozos a la luz de la luna o tirar los restos a un río al sur. Los romanos no se tomaban a broma las almas rotas.

🍞 El pan del revés

Específico de Francia (y de algunos países vecinos), esta superstición está directamente ligada al verdugo. Antaño, el panadero reservaba un pan del revés para el verdugo — nadie quería tocar el pan del « mal » cliente. Poner el pan del revés en la mesa era invitar simbólicamente a la desgracia o la muerte a la mesa.

💡 ¿Sabías que?

En algunas regiones se decía que el pan del revés traía mala suerte a toda la casa. Hoy lo volteamos « por precaución » sin conocer siempre el origen — ¡típico de las supersticiones!

🪜 Pasar bajo una escalera

Dos orígenes posibles (y ambos angustiosos). El primero es religioso: la escalera apoyada contra un muro forma un triángulo con el suelo. Ese triángulo simbolizaba la Santísima Trinidad; atravesarlo era « romper » ese símbolo sagrado y atraer la cólera divina.

El segundo es militar: en la Edad Media, pasar bajo una escalera durante un asedio era arriesgarse a recibir aceite hirviendo, piedras o flechas desde las murallas. El cerebro retuvo: « escalera = peligro ». Nació la superstición.

🐱‍👤 El gato negro

En la Edad Media, la Iglesia asoció el gato negro a la brujería y al diablo. Las « brujas » se transformaban en gato negro para desplazarse de noche. Cruzar un gato negro sin « neutralizarlo » (haciendo la señal de la cruz o escupiendo) podía traer mala suerte.

💡 ¿Sabías que?

En Inglaterra y Japón, el gato negro es al contrario un amuleto de buena suerte. La cultura lo cambia todo: mismo símbolo, sentido opuesto según el país.

🪵 Tocar madera

Versión pagana: los espíritus y los dioses vivían en los árboles. Tocar madera era agradecerles o invocarlos para que nos protegieran tras una frase un poco presuntuosa (« Nunca he tenido un accidente », etc.).

Versión cristiana: la madera de la Cruz de Cristo. Tocar madera era refugiarse bajo la protección divina. Las dos tradiciones se mezclaron: hoy tocamos cualquier madera (o la cabeza, a falta de otra) para « no tentar al destino ».

🤞 Cruzar los dedos

Cruzar índice y corazón para atraer la suerte o para disculparse mentalmente de una mentira (« dedos cruzados = lo que digo no cuenta ») viene de una vieja creencia: el cruce formaba una cruz, símbolo de protección. En Inglaterra, los niños cruzaban los dedos para que un deseo se cumpliera; el gesto se extendió por todo el mundo occidental.

💡 ¿Sabías que?

En la Edad Media, cruzar los dedos podía servir también para invocar la protección de la cruz frente al mal. Un solo gesto, varios usos según la época.


🧠 La psicología: la necesidad de control

¿Por qué nos aferramos tanto a estos rituales? Porque el azar da miedo. La incertidumbre, lo desconocido, la idea de que todo puede cambiar sin razón — todo eso angustia a nuestro cerebro. Así que inventamos rituales: tocar madera, evitar la escalera, no poner el pan del revés. Esos gestos no cambian nada objetivamente, pero nos dan la ilusión de controlar un pedacito del mundo.

La superstición es una forma de tranquilizar a nuestro cerebro frente al azar. Es humano, es cultural y a menudo es divertido — mientras no hagamos sufrir a nadie (y no echemos al gato negro a la calle).

👉 El azar da miedo, así que inventamos rituales. En AmStramGram no juzgamos: proponemos herramientas para jugar con el azar (dados, ruleta, cara o cruz) o para dar sentido al día (horóscopo, suerte del día).


🎯 En resumen

No hace falta un trébol de cuatro hojas para que tu día sea un éxito. Las supersticiones son historias que nos contamos para vivir mejor con lo imprevisible. Espejo, pan, escalera, gato negro, madera, dedos cruzados: cada una tiene un origen (romano, francés, medieval, pagano o cristiano) que merece conocerse — aunque solo sea para brillar en las fiestas. 🍀

¡No hace falta trébol para probar suerte!

Prueba tu Suerte del Día o tu Horóscopo para ver si los astros están contigo — o lanza los Dados para desafiar al azar puro.